
Yo no quiero herirte, pero creo que te hiero.
Yo no quiero amarte, pero me doy cuenta que no puedo.
No quiero mentirte y sin embargo te miento,
no puedo dejarte, pero en mi ausencia te dejo.
Te miro y te deseo, pero me ahoga tu aliento.
No quiero seguir contigo pero sola no me veo.
Huyo en mi pensamiento,
mi mente viaja y vuelve,
pero te miro y regreso,
porque pese a todo te tengo.
Soy yo la confundida,
la que no encuentra sosiego,
la del alma alborotada,
la que no concilia el sueño.
No eres tú el problema,
tal vez seas la solución,
no dudo que soy dichosa,
que no puedes ser mejor.
Pero nada es suficiente
cuando por dentro se está como yo estoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario